Información General :: Historia

ORIGEN DE QUIJORNA
(Quijorna - Historia de un pueblo madrileño - Alejandro Peris Barrios )

   La única referencia que tenemos sobre el origen de esta población nos la proporciona las Relaciones históricos-geográficas de los pueblos de España de Felipe II. En esa obra dos vecinos de la villa, Hernando de Villalobos y Fancisco Carnicero el viejo, ambos de más de 75 años de edad, contestan a la pregunta del interrogatorio que trata sobre la fundación del pueblo, de esta manera:

   A la tercera pregunta dixeron que el dicho pueblo, conforme a lo que oyeron a sus pasados, debe de haber hasta ciento ciencuenta años.

   Por lo tanto, según el testimonio de dichos vecinos, esta población fue fundada hacia el año 1.429.

  Sin embargo a menos de tres kilometros de Quijorna, en un lugar denominado Cerro del Castillejo, existián en 1.579 restos de un pueblo que se creía entonces de origen musulmán:

   A las treinta y una pregunta declararón que como media legua de esta villa está un cerro que se llama el Castillejo, donde parece que hubo un edificio antiguo y de allí hasta este pueblo parece haber habido población, porque hay muchos cimientos de casas y texotes y sepulturas en los hondo y en lo alto y las sepulturas cerradas con encobertos de piedra, y este pueblo está dos fuentes cubiertas de cal y piedra y ladrillo y no hay memoria de quien las hizo, ni lo oyeron decir a los pasados y tienen que era todo poblado de moros.

   No sabemos si estos restos arqueológicos del Cerro del Castillejo pertenecerían a una población distinta o si, como parece probable, en ese lugar estuviera ubicado el primitivo Quijorna. Quizá buscando mejores tierras o por otras razones que desconocemos, sus habitantes se trasladarían al sitio donde está hoy fundado el nuevo pueblo a principios del siglo XV, según lo habián oído contar los vecinos de Quijorna a sus antepasados.

   El nombre que lleva este pueblo, según una antigua tradición, alude a una actividad económica característica de sus vecinos hace siglos: la fabricación de cal.

   Según esta tradición la primera sílaba, Qui, es también la primera de quinientos, y la otra, jorna, sifgnifica hornos. El número tan elevado de hornos de cal que existieron antiguamente, dio lugar al nombre de esta población.

   Quijorna fue hasta al año 1.480 una pequeña aldea perteneciente a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia. Esta agrupaba a un número considerable de villas y lugares que aprovechaban en común un amplio territorio.

   El concejo de Segovia fue practiacando desde finales del siglo XII una política de expansión hacia el sur llegando más allá del s Sistema Central, hasta las riberas de los ríos Alberche, Guadarrama, Jarama y Tajuña.

   Esta expansión segoviana fue motivo de conflictos con otros municipios como el de Toledo y sobnre todo el de Madrid.

   El 28 de julio de 1.208 el rey Alfonso VIII en su escrito firmado en Burgos, establecía la separación de los términos de Madrid y Segovia.

   El amplio territorio que llegó a poseer la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia estuvo dividido en sexmos, uno de los cuales, el más meridional y alejado de la ciudad de Segovia, era el de Casarrubios que estuvo formado por 38 poblaciones, entre ellas Quijorna.

UN PUEBLO CONVERTIDO EN RUINAS
(Quijorna - Historia de un pueblo madrileño - Alejandro Peris Barrios )

   La gran ofensiva repubicana a Brunete en julio de 1.937como la de Segovia y la Granja, que se produjo poco antes, y la de Belchite que tuvo lugar el mes siguiente, se organizó con la finalidad de aliviar la grave situación del norte puesto que Bilbao había caído el 19 de junio den poder de las tropas franquistas que seguían avanzando triunfalmente.

   La elección de esta zona de Brunete tan próxima a la capital permitía al estado mayor republicano emplear sus tropas sin alejarlas de Madrid donde estaban realizando una tenaz defensa.

   El objetivo dio momentáneamente resultado porque el avance en el norte quedó interrumpido pero en realidad los republicanos sólo consiguieron retrasar un poco más de un mes la campaña nacionalista.

   Quijorna fue la posición de batalla de Brunete en la que más duró la lucha. Comenzó la ofensiva el día 6 de julio de 1.937 y duró hasta el 9 del mismo mes cerca de mediodía. Durante ese tiempo y con un calor sofocante, dos centurias de la 5ª Bandera de Falange de Castilla, una compañía de Tabor Ifni-Sahara y un batallón del Regimiento de Infantería Toledo, resistieron los fuertes ataques republicanos de la 46 división del V Cuerpo de Ejército bajo el mando de Valentín González "el campesino",(vivió durante varios años en Quijorna cuando fue capataz de las obras de la carretera de Villanueva de la Cañada - Quijiorna - Navalagamella) reforzada después con la 11 Brigada Internacional.

  La ofensiva empezó el día 6 por la mañana temprano, parte de los defensores estuvieron situados en el cementerio y el reto en unas trincheras próximas.

   Este primer ataque solo empleó "el campesino" la infantería (Posiblemente se propusiera al principio no destruir el pueblo en el que había vivido y donde seguramente tendría amigos. Sin embargo luego actuó sin contemplaciones en vista de lo dificil que le resultó dominar a sus defensores y que se jugaba en ello además su prestigio)

   A la tarde se utilizó la artillería entrando en acción los morteros y los cañones de los tanques. Intervinieron después cuatro trimotores que bombardearon el pueblo.

   La infantería de "el Campesino" fue contrarrestada eficazmente por una ametralladora instalada en la torre de la iglesia y manejada por unos marroquíes. Esa ametralladora llegó a ser una verdadera pesadilla para los atacantes.

   Se produjeron las primeras muertes y bastantes heridos tuvieron que ser atendidos en la iglesia y en una cueva de sólo dos o tres metros de profundidad. Algunos ancianos, mujeres y niños abandonarón la población.

   Al anochecer comenzó un nuevo ataque al cementerio que fue rechazado por los defensores. Más tarde el enemigo empleó granadas de mortero que produjeron algunas víctimas.

   El día 7 continuó el ataque recrudeciéndose a la tarde de tal forma que Quijorna se convirtió en una enorme hoguera quedando derruidas la mayor parte de sus casas. Una bomba de aviación impactó en la cueva y quedaron sepultados en ella 45 heridos. Otros diez, aproximadamente, lograron salir con vida.

   Al día siguiente los disparos de los morteros, cañones y ametralladoras arreciaron aún más. Los defensores resistieron heroicamente a pesar de la escasez de armas y municiones.

   El alto mando republicano recriminaba a "el campesino" el que no pudiera terminar "con un puñado de hombres" a lo que él contestó: Si, es un puñado de hombres pero valen por mil...".

   La actuación de la aviación produjo una gran cantidad de muertos y heridos. Estos carecían ahora de lugar seguro para ser atendidos porque la iglesia estaba siendo bombardeada continuamente.

   El día 9 desde las 6 hasta las 9 de la mañana tuvo lugar un furioso ataque de artillería por parte de las numerosas baterías instaladas en las proximidades del pueblo y de más de 35 tanques.

   Unas horas después, en vista de que la defensa de Quijorna era ya imposible, comenzó la evacuación y la villa cayó en manos el ejercito republicano. El parte de guerra del día 9 de julio de 1.937 decía: "A las 11:30 horas nuestro ejercito ocupó Quijorna".

   Al terminar la guerra, algunos vecinos volvierón a su pueblo y quedaron aterrados al verlo totalemnte en ruinas excepto las paredes de la iglesia. Los campos estaban llenos de trincheras y los numerosos cadáveres aún sin enterrar despedían un olor insoportable.

   A pesar de todo no se desanimaron, vivieron en refugios ante la falta de viviendas y empezaron a allanar sus tierras. El Servicio de Recuperación fue recogiendo las granadas esparcidas por todos sitios.

   Poco a poco el pueblo empezó a renacer de entre sus ruinas.

   El heroísmo de los defensores de Quijorna resistiendo durante tantas horas a los fuertes ataques del ejercito republicano, con gran escasez de armas y municiones y con muchos de sus soldados muertos o heridos desde los primeros ataques, es un episodio poco conocido porque se atribuye casi exclusivamente al vecino pueblo de Brunete que dio nombre a la gran batalla de la guerra civil española de 1.936 al 1.939.